lunes, junio 13, 2005

Día 26. Dondequiera que estés...

"No preguntemos por qué nos fue quitado. Demos gracias por el tiempo que nos fue concedido", dice la frase en la entrada del contenedor de cuerpos y recuerdos. Como si en verdad reconfortaran tanto las letras inscritas ahí. Lozas con fechas y nombres, que decidimos hacer únicas y nos apropiamos de ellas. ¿Cómo puede uno acostumbrarse a decir que su padre, su madre, hermanos, hijos, esposos, amigos, parejas, se encuentran ahí verdaderamente? ¡Ay de nosotros! Esa terrible necesidad de ver para creer, para sentir, para aliviar...
Mañana hace exactamente seis años que dejé de saber de ti... No sé si estás bien, no sé si me ves, si me sientes, si me escuchas... si existes en otro mundo. No sé si eres todavía.No sé si volveré a verte. Porque nadie aquí sabemos lo que sucede. Pero vaya que te necesito...
Brindo por los pocos pero emotivos momentos en que compartimos algo. Por aquel abrazo en cada saludo y despedida. Por aquel beso en la mejilla que me hacía saber siempre que eras tú. Por las breves pero sustanciosas pláticas y consejos. Por las sonrisas que te provoqué y las innumerables, que tú me provocaste con aquel humor inteligente y mordaz. Por las carreras que te obligué a dar cuando escapaba del regaño y del castigo que nunca consentí.
Por el abrazo que nunca pude darte y por el beso que espera a encontrarnos otra vez.

7 comentarios:

YO SOY EL QUE YO SOY dijo...

Es todavía. Sé que existe en tí y aunque no lo conocí, cada que te veo y te escucho, una parte de el está ahí. Entonces siento que lo conozco.

Yo creo que si te ve, porque desde donde está , se encarga de poner en tu vida situaciones y personas especiales para que no te falte todo eso que tenían, amor, consejos , sonrisas innumerables y platicas sustanciosas.

Porque aunque nunca nadie podrá sustituirlo, en cada momento que vives en plenitúd, cada sonrisa y cada platica, el vive, por todo lo que te dio y todo lo que sembró en ti , que hoy, nosotros los que te conocemos, cosechamos al fin.

Y no nos queda sino agradecerle.


Tengo una visita pendiente no te hagas eh!

Anónimo dijo...

No tengo mucho que decir, solo puedo mandarte el más calido de mis abrazos, imaginarme a tu lado a la sombra de un árbol y que con un profundo silencio sepas que te admiro, que te siento y que tienes una gran amiga en Monterrey.

Un beso.

Anónimo dijo...

Hola!, seguramente no me recuerdas, resulta que platicamos durante un trayecto de Hidalgo hasta casi Universidad acerca de tus primeros días con Joel, de que te hubiera gustado estar en cultura o mínimo en el Suplemento Por Fin (como te había comentado Bere), y otras vicisitudes en el kafkiano mundo del practicante! Fue curioso toparme con tu blog, así que aprovecho para felicitarte por tu excelente narrativa. Es interesante toparse con espacios así!

Chitiva dijo...

Sabes, las personas siguen a lado de nosotros aunque los ojos, la nariz y la piel ya no los perciban.
Saludos y mis mejores deseos.

Dantés dijo...

No lo puedo evitar... gracias!
- La visita se hará un día de estos
- Imaginé perfectamente la situación bajo el árbol... un día de estos también visitaré Monterrey :) Gracias Roncha. Y si andas por acá no dudes en contactar a tus compatriotas chilangos.
- Clara! Ke gusto ke te hayas topado con este blog. Por supuesto me acuerdo de ti... Ojalá sigas frecuentando este espacio
- Sé que siguen ahí, pero a veces se extraña sentirlos

Anónimo dijo...

Quizá yo no tenga talento para expresar exactamente lo que pienso o siento (eso se lo dejo al melómano), pero sí te puedo decir que esa persona que hoy te hace falta debe estar muy orgullosa de ti donde quiera que se encuentre. Tampoco tuve el gusto de conocerlo, pero sé que tuvimos un enemigo en común en esta batalla por la vida; comparto tu sentir, no es nada fácil acostumbrarse a tremendas ausencias. Pero te puedo asegurar que debió ser una persona excepcional para tener un hijo como tú. Adelante tocayo y espero verte pronto, o por lo menos seguir escuchando los sonidos que escribes.

Dantés dijo...

Me da harto gusto tu visita mi querido Alberto. Y gracias por todo lo que dices. Espero vernos pronto para ponernos al corriente, aprovechando que terminó el semestre. Un abrazo!