miércoles, diciembre 21, 2005

Querido Santa:

Particularmente este año no me entró el espirítu navideño, a pesar de ser siempre ésta una época de estar chipil (que aunque el diccionario define a la palabra como "el hijo penúltimo de la familia" yo prefiero usarla así: chipilés).
Me he acostumbrado a no recibirte ya ni a tus socios tampoco: los Reyes Magos y "el niño Dios". He sido un niño muy malo y no me he portado bien (si vieras qué extraño pero qué bien suena en labios de una mujer eso de "niño malo"... En fin, eso es otra cosa). Escribo para decirte que ahora me portaré bien porque por fin pude comprobar que existes. ¡Sí! te vi hace poco en avenida Juárez y me dio harto gusto porque ya no te tengo que esperar en la madrugada pa' pellizcarte la barriga, que ahora sé que en otros lados se llama "guatita" (abajo están las fotos).
Quiero pedirte que nos des la paz del mundo; que termines con las desigualdades sociales, la estúpida falta de conciencia ecológica, las personas que no cuidan a los animales, la corrupción... y una nieve de limón.
Aunque se que esa no es tu chamba, mejor dame plata pa' poder hacer unas cosillas que no puedo sin ella.
Lo que sí "te pido de favor", como dicen los que me piden pasar su pasaje en el micro cuando va muy lleno, es que me cuides a mis amiguit@s y a mis familiares, no seas gacho. Si vieras que rebuena gente son todos (bueno, tú sabes cuáles, a los demás échales la maldición gitana por hojaldras).
Aprovechando, qué ojete que nunca me trajiste lo que te pedí, por eso crece la gente con traumas. A ver si ahora sí me cumples, 'che gordito.
Ya de paso, dile a mis "amiguis" que les deseo que tengan un muy buen año, que hagan y deshagan, que tropie(c)en (chale! cómo se escribe? con c o con z o con s... noooo!!! ya no sé escribir. Regálame también un libro de dudas gramaticales y ginseng pa' la memoria, ¿sí es para eso el ginseng?) y recuperen el paso pronto para no volver a caer. En fin, ¡¡que sean felices, con una chi!"#!"#$!!


Radio Dantés





"...the big fat man is coming to town..."

jueves, diciembre 15, 2005

Baby on board

Baby on board (radio Dantés)

Para Sebastián y la dicha que trajo

Ayer cargué por primera vez un niño recién nacido y eso sí que fue ajeno completamente a todo aquello que pudiera imaginarse uno que pudiera sentir. Es mi sobrino y lo tuve en mis brazos, quieto, suspirando... Nunca había comprendido por qué decían que los bebés son hermosos, yo decía que todos eran iguales, pero no lo son. No señor. No hay absolutamente nada comparable a aquella paz que se siente al tener en tus brazos a alguien que será muchas cosas en unos años. Inimaginable pensar siquiera cómo habrá sido cuando nosotros fuimos así...
Apunté toda suerte de eventos de ayer para decirle cuando crezca cómo fue...
En este momento sólo imagino cómo será cuando una parte de mí esté en mis brazos así y pueda decirle hijo e hija.

miércoles, diciembre 07, 2005

Día 50. Beso

Bésame mucho (pulse aquí)
Ósculo, buz, beso, beijo, bisou, bacio, kuß, kiss, kyss, kisu, poljub, поцелуй,吻... no supe cómo llamarlo, sólo sentí la necesidad de tocarte con la lengua, de explorarte, de saborearte. Acercar el rostro, sentir tu nariz con él, introducirme a aquel mundo; dejar que mis labios corrieran por tu piel y jugaran con los tuyos, te mordieran, te chuparan. Que me faltara la respiración.
Abrías la boca en intervalos cortos, con ritmo, como si supiéramos desde un principio qué habríamos de bailar. Buscabas atrapar el aire. La batalla se libraba dentro.
Mi lengua recorría cada una de tus partes para regresar siempre a la comisura, donde queda el sabor guardado, donde tu aliento respira.
Mis labios te acariciaban el rostro. Llevaban hasta el cerebro el impulso que erizaba la piel entera.
La calma volvía pero se iba justo cuando tu lengua se imponía, rígida, buscando pelea. Jugaba con tu labio inferior, tan grande, tan carnoso. Mordía otra vez, con la cabeza caliente, queriendo arrancarte todo mientras tu lengua me hacía cosquillas, me hablaba, me retaba...
Así debió ser la primera vez que imaginé un beso. Así debía ser el primero. Por fortuna la búsqueda nunca termina, no mientras el amor y el deseo existan.
¿Alcanzaremos a comprender algún día el grado de comunión en los besos?
"La unión de dos epidermis y la fusión de dos fantasías", dijo Alfred de Musset.
Beso porque estoy vivo, porque quiero sentir y callar.

domingo, diciembre 04, 2005

Día 49. Veinticinco años

Mi acta de nacimiento marca el penúltimo día del año como mi nacimiento, pero ayer cumplí 25 años...
Hace poco alguien se me acercó y me trató de inducir para cambiar temas y objetos en este blog cursiloide y azotado. Me dijo que tratara de ser más banal y jocoso (bueno, no con esas palabras). Le dije que mi naturaleza es cursi y azotada precisamente, que lo chistoso no se me da...
Y hoy es más claro aquello. Hoy estoy hinchado de gusto porque sé que tengo amigos, sí que lo sé, y no hallo mejor manera de expresarlo que como siempre ha sido.
Uno de esos amigos, de los mejores, el que se disfraza conmigo de superhéroe, el que es el que es, me organizó una adelantada fiesta sorpresa de cumpleaños para callarme la boca y dejar de quejarme que nadie se acuerda de mí porque están más preocupados por la cena de fin de año. Logró juntar a la mayoría de mis más cercanos amig@s y logró también arrancarme lágrimas de emoción, de gusto, de esas que no salen tan fácilmente porque ganan las de tristeza.
No sé cómo agradecer esa cara que me hicieron poner cuando vi a una gran parte de mi vida junta en un sólo espacio, conviviendo entre sí. Faltaron algunos y entiendo por qué, pero pocas cosas son comparables con el hecho de ver a personas queridas para ti, con quienes has compartido mucho de lo que eres, platicar entre ellas sin problema alguno. Pude ver que finalmente estoy rodeado de gente increíble, que puede hablar de todo con todos, que no se esconden... y si hoy me dijeran que debo morir lo haría feliz porque he amado con locura y me han hecho sentir correspondido, porque mis verdaderos amigos han estado ahí siempre, porque he dicho y hecho lo que he querido, porque, finalmente, gran parte de lo que soy es por toda la gente que me ha rodeado incluso "virtualmente".
Gracias a eso puedo decir con toda tranquilidad que tengo 25 años adelantados, pero bien cumplidos.

viernes, diciembre 02, 2005

Los mariachis callaron...

Desde temprano se corrió la voz: "una chava de la generación organizó que vengan mariachis a despedirnos".
Todo se preparaba para que la Facultad fuera nuestra completamente por primera y última vez.
El cielo era azul azul.
Casual y extrañamente, como siempre fue, volví a encontrarme con la persona más significativa de mi paso por ahí: Verónica, y volví a sentir su olor --ése que me ponía vuelto loco-- una vez más.
Era el encantador preámbulo para bailar danzón en el auditorio de la Facultad. Para cerrar bailando. Como si yo mismo lo hubiera preparado, pues bailaríamos esto para llenar tiempo de presentación. Se escogió Isora club --mi preferido por sabroso, elegante y emotivo-- a petición mía. Una hermosa mujer holandesa fue mi pareja y nos entendimos perfectamente.
Todo justo el último día. Hoy, que paso de la estadística de afortunados estudiantes universitarios a la de pasantes desempleados.
Y al final del final, la generación y todas aquellas personas perdidas entre estos años aparecieron otra vez, juntos, abrazados, sabiendo que los caminos habrán de llevarnos lejos.
Y yo aquí, con el cielo gris y el frío que cala más fuerte. Alejado de todo bajo pretexto de una estúpida tarea para una clase estúpida también de sábado a las 8 de la mañana.
Los mariachis callaron... y seguro no volverán a sonar así.