sábado, enero 12, 2008

Día 100

Qué difícil es cuando ni las letras ni el espacio virtual catártico funcionan del todo. El descuido a este lugar no ha sido gratuito, mucho menos premeditado; ha sido muestra de la enorme introspección a la que me ha llevado la vida naturalmente los últimos meses. Motivado en gran medida por el desempleo y la psicología.
Seguro a nadie (o casi nadie, por respeto a los fieles amigos cercanos que de cuando en vez se dan una vuelta por aquí igual que yo por sus respectivas bitácoras) le importa eso que tengo que decir. Porque es muy personal y es un chiste completamente local, lo sé bien. Pero así es justo como inicié este espacio: como un mero desahogo y como un deseo cumplido de la infancia, cuando deseaba sentarme a escribir por las noches en una computadora como lo hacía Doogie Howser.
Hace poco más de un año, regresé a este lugar con una gran emoción por contar mi más reciente aventura acampando solo. Ese ímpetu no fue el mismo esta vez, siendo que posiblemente estuvo más llena de anécdotas y señales y "momentos" de esos que se te quedan guardados para siempre...
No he parado de asegurar a la gente que he tenido la fortuna de ver en vivo últimamente (pues ya se vuelve una rareza coincidir con los tiempos de cada uno y sólo la Internet alivia ese problema), que "siento" que este será un excelente año... Por ello decidí comenzarlo de formas muy peculiares en una hermosa playa michoacana: Faro de Bucerías.
Pero cuando creía que todo iba de maravilla y que nada se interpondría en mi camino, "algo" me hizo volver a la realidad del esfuerzo por lograr que así sea: un pequeño accidente carretero sin más complicación que el pinche susto que nadie quita.
¿Cuántas probabilidades hay de que te levantes un día para emprender la vuelta a casa, cheques los niveles del auto, el capó no cierre adecuadamente, busques ayuda en el pueblo en que vacacionas y no encuentres al "Chupacables" que según se la sabe de todas todas, salgas a la carretera a 40 km/h para llegar al pueblo más cercano (a 18 km) y en el trayecto un ventarrón levante el capó con todas sus fuerzas venciendo sus resistencias y estrellando por completo el parabrisas? Luego, el seguro del auto vencido justo tres días antes (el último del año 2007), la espera del ajustador por más de tres horas pues estás prácticamente "in the middle of nowhere", la necesidad de manejar a la ciudad más cercana para cambiar el parabrisas con el último billete que traes en la cartera...
Aún sigo pensando que será un buen año... "this will be my year" diría Semisonic.
Porque a pesar de todo, nada empaña los hermosos atardeceres, la pareja de ballenas (que luego se volvió trío) jugando cerca de la bahía, la paz, el gozo y la comunión con otro cuerpo y otra mente, la intimidad, el brillo nocturno del cielo, el niño que observaba morir el día y buscaba más ballenas, la capacidad de asumir que se es un año más viejo pero también más grande...
Los días y meses siguientes se encargarán de darme la razón. Sirva este manifiesto personal para ello.
Aquí, el año comienza hoy.


© Dantés

5 comentarios:

Anónimo dijo...

buen año dantes!... que hermosa foto, y que bueno que pese al incidente sigas viendo las cosas con buenos ojos :)

un abrazo!

Anónimo dijo...

cuantas aventuras vives tu, eh!!.

Bueno, feliz año 2008 para ti! a partir de hoy:)

Gade Herrera dijo...

Las aventuras marcan tu camino amigo.. sigue en pie de ñucha-
Cuidate mucho y gracias por esa ventana a Michoacán.

ADjani dijo...

Pues así es esto de su historia con los parabrisas... Yo no sé si será o no nuestro año, lo que sí es que la actitud de que así será ya la tenemos y eso por extraño que parezca está haciendo que las cosas fluyan... Y reitero qué increíble forma de iniciar el año

Marisolirais dijo...

Vaya, que linda foto. Mucho éxito en todo, que este año sea el mejro para tí.